Cuando pensamos en la enuresis nocturna, nuestra mente tiende a asociarla principalmente con la infancia. Sin embargo, ¿qué sucede cuando este desafío se presenta en la etapa adulta? Sorprendentemente, apenas contamos con datos o estudios que aborden este tema en adultos. En este artículo, nos sumergiremos en el mundo poco explorado de las causas psicológicas que pueden subyacer a la enuresis nocturna en adultos.
Explorando la Enuresis Nocturna
La enuresis nocturna se define como la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños mayores de 5 años. Este trastorno afecta a aproximadamente el doble de casos en el sexo masculino en comparación con el femenino, y suele estar asociado con variables familiares que aumentan su probabilidad de aparición.
Tipos de eneuresis
1. Enuresis Primaria vs. Enuresis Secundaria
- Enuresis Primaria: Se refiere a la pérdida involuntaria de orina durante el sueño en niños mayores de 5 años que nunca han logrado controlar la micción durante la noche de manera constante.
- Enuresis Secundaria: Esta clasificación se aplica cuando un niño que previamente había logrado controlar la micción durante la noche durante al menos seis meses, comienza a experimentar nuevamente episodios de enuresis nocturna.
2. Enuresis No Complicada vs. Enuresis Complicada
- Enuresis No Complicada: Se caracteriza por la emisión de micciones normales durante la noche sin la presencia de otros síntomas urinarios o digestivos adicionales.
- Enuresis Complicada: Esta forma de enuresis nocturna se asocia con síntomas urinarios diurnos (como polaquiuria o urgencia miccional) o síntomas digestivos (como estreñimiento crónico o encopresis).
Causas de la Enuresis Nocturna en Adultos
Las causas de la eneuresis nocturna en adultos aún no están completamente esclarecidas. Se cree que varios factores predisponentes pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo, como:
1. Factores Biológicos:
- Disfunción Vesical: Alteraciones en la capacidad de la vejiga para almacenar la orina durante la noche sin contraerse de forma involuntaria pueden predisponer a la enuresis nocturna.
- Poliuria: Una producción excesiva de orina durante la noche puede sobrepasar la capacidad de la vejiga, aumentando el riesgo de episodios de enuresis.
- Dificultades en el Despertar: Algunas personas pueden tener dificultades para despertarse cuando su vejiga está llena durante la noche, lo que puede contribuir a la enuresis nocturna al no responder a las señales del cuerpo para vaciar la vejiga.
2. Factores Psicológicos:
- Estrés y Ansiedad: Situaciones estresantes o traumáticas pueden desencadenar la enuresis nocturna en adultos, especialmente cuando se asocian con eventos significativos en la vida, como cambios laborales, mudanzas, conflictos familiares, o problemas emocionales.
- Trastornos Psicológicos: Algunos trastornos psicológicos, como la depresión, la ansiedad generalizada o el trastorno de estrés postraumático, pueden aumentar la vulnerabilidad a la enuresis nocturna debido a su impacto en el funcionamiento emocional y conductual.<
3. Factores Ambientales:
- Cambios en la Rutina o el Entorno: Alteraciones en la rutina diaria o cambios en el entorno familiar o laboral pueden generar estrés y ansiedad, lo que a su vez puede desencadenar episodios de enuresis nocturna en adultos.
- Restricción de Líquidos: La restricción excesiva de líquidos antes de acostarse puede aumentar la concentración de orina en la vejiga y provocar episodios de enuresis nocturna.
4. Factores Genéticos y Familiares:
- Antecedentes Familiares: Existe evidencia de que la enuresis nocturna tiende a ser más común en personas con antecedentes familiares de este trastorno, lo que sugiere un componente genético en su etiología.
- Modelado de Comportamientos: La observación de comportamientos relacionados con la enuresis nocturna en miembros de la familia puede influir en la percepción y la respuesta de un individuo ante este problema, lo que a su vez puede predisponerlo a experimentar enuresis.
Exploración Profunda y Evaluación de la Eneuresis
Para comprender mejor este trastorno en adultos, es crucial realizar una anamnesis detallada que incluya la exploración de factores orgánicos, funcionales y psicológicos. Se debe investigar la edad de inicio, la frecuencia de los episodios de enuresis, tratamientos previos y resultados obtenidos, así como antecedentes familiares, eventos traumáticos, cambios significativos en la vida y otros factores que puedan influir en la aparición de este problema.
La enuresis nocturna es una alteración poco frecuente en los adultos y que produce un fuerte impacto negativo en la rutina de la persona y en su calidad de vida. Es estresante el no conocer la causa exacta. La prevalencia de enuresis nocturna disminuye con la edad, existiendo pocos casos en adultos.
Durante la anamnesis se evaluarán los siguientes aspectos:
- Inicio de la EN: si hace pocos días o semanas puede ser la presentación de una enfermedad sistémica.
- Estado previo a la EN: si ha sido previamente más de 6 meses sin mojar por la noche, hay que investigar la posible existencia de desencadenantes orgánicos o psicológicos, los cuales podrían requerir tratamiento específico.
- Frecuencia de la EN: cuántas noches/semana, cuántas veces/noche, volumen de orina (parece muy grande o no), momentos de la noche en que se producen las micciones, si se despierta el niño o niña después de mojar la cama.
- Síntomas diurnos: micciones muy frecuentes (más de 7/día), micciones infrecuentes (menos de 4/día), urgencia miccional, incontinencia, disúria, chorro miccional débil, dolor a la micción, síntomas variables según la situación.
- Ingesta de líquidos durante el día, existe restricción de líquidos de manera voluntaria u obligada?
- Además, habría que preguntar si existe: estreñimiento o encopresis, diabetes, dificultades de desarrollo, de aprendizaje o de atención, problemas de comportamiento o emocionales y si presenta situación de vulnerabilidad, tanto la familia como el niño.
Una vez realizada la anamnesis, se debe considerar hacer un diario donde se registre la cantidad de líquidos ingeridos, las micciones diurnas, la frecuencia de la EN y de los hábitos a la hora de ir al baño.
Tratamiento de la Eneuresis en Adultos
Debido a la falta de investigación en la enuresis nocturna en adultos, debemos tomar las recomendaciones ofrecidas por los estudios científicos realizados en niños sobre la enuresis nocturna, ya que nos revelan la importancia de estudiar la anatomía del aparato excretor, los hábitos relacionados con la señal y el momento en el que el cuerpo nos pide miccionar y la exploración psicológica. Sobre estos datos podemos analizar si existe alguna alteración o posible modificación de alguna variable para empezar a controlar la micción durante la noche.
Como posibles vías de intervención, la investigación nos deja datos tales como que los mejores resultados se obtienen a través de la terapia conductual en niños, mientras que en adultos se han obtenido resultados positivos mediante la intervención cognitivo-conductual, en la que se trabajan diferentes objetivos como:
- Controlar la tensión en las situaciones en las que sentimos ansiedad/ estrés.
- Eliminar los pensamientos negativos anticipatorios.
- Ejercicios para fortalecer el esfínter.
- Aumentar el tiempo desde que el cuerpo envía las primeras alarmas hasta que finalmente se acude al baño (por el día).
- Reducir las micciones repetidas y que sean espaciadas en el tiempo.
- Reducir/ eliminar los episodios de mojar la cama mediante el control de la vejiga durante la noche y despertarse ante las primeras sensaciones de alarma para miccionar.
Conclusiones
Aunque la investigación en enuresis nocturna en adultos es limitada, es fundamental comprender la importancia de explorar tanto los aspectos biológicos como psicológicos de este trastorno para ofrecer intervenciones efectivas y mejorar la calidad de vida de quienes lo experimentan. Es necesario seguir investigando y desarrollando estrategias de tratamiento personalizadas para abordar este desafío de manera integral.
