Hoy día 13 de julio se celebra el día internacional del Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH). Probablemente habrás oído muchas veces “este niño no se queda quieto,
parece hiperactivo”, o “este niño tiene que tener déficit de atención porque está todo el día en las
nubes”. Pero ¿sabes qué implica realmente el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?
Se trata de un trastorno que aunque se puede presentar con una alta variedad de síntomas según la
etapa de desarrollo en la que se encuentren los niños, implica una alteración de los niveles de
atención, de impulsividad y de hiperactividad.
Síntomas del TDAH
Los principales síntomas que muestran los niños y niñas que padecen este trastorno son:
- Fácil distracción, con tendencia a cometer errores.
- Dificultad para concentrarse y percibir detalles.
- Dificultad para completar o entregar las tareas a tiempo.
- Se aburren rápidamente y cambian de juego.
- Con frecuencia pierden material: lápices, goma, agenda, etc.
- Presentan dificultad para estar sentados.
- Hablan excesivamente, interrumpiendo en ocasiones a otros compañeros.
- Son impacientes y no esperan su turno de palabra o juego.
- Presentan dificultad para seguir instrucciones.
Tipos de TDAH
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-V incluye el Trastorno por
Déficit de Atención e Hiperactividad en los trastornos del desarrollo neurológico. Este implica un
patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad, que afecta al desarrollo del niño o
la niña e interfiere en su funcionamiento a nivel familiar, social y académico.
Estos síntomas, además de estar presentes en diferentes contextos, deben aparecer antes de los 12
años y llevar presentes mas de 6 meses.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad puede ser de tres tipos según los síntomas
con los que se presente:
- Presentación predominante con falta de atención.
- Presentación predominante hiperactiva/impulsiva.
- Presentación combinada.
Diagnóstico del TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es actualmente uno de los trastornos
más comunes en las aulas. Sin embargo, aunque los maestros suelen ser los primeros en notar los
síntomas de inatención e hiperactividad, debe ser un especialista como un/a pediatra o un/a
neuropsicólogo/a quien lo diagnostique.
La evaluación incluirá por un lado una entrevista clínica a los padres o principales cuidadores, y la
recogida de información del ámbito escolar, y por otro lado, una serie de tests neuropsicológicos
que midan el estado madurativo y la capacidad del niño o la niña en los diferentes procesos
cognitivos.
¿Cómo se trata el TDAH?
Actualmente el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad incluye
diferentes técnicas combinadas según las necesidades del niño o la niña:
- Tratamiento neuropsicológico: programa de intervención individualizado de los diferentes
procesos cognitivos, en especial de la atención y de las funciones ejecutivas. - Tratamiento farmacológico: enfocados a conseguir el equilibrio en los neurotransmisores
alterados. - Tratamiento psicológico: habilidades sociales, autoestima y gestión emocional.
- Tratamiento multimodal: incluye tratamiento farmacológico y psicosocial.
Igualmente, los diferentes contextos del niño o la niña deberán estar implicados en el proceso
terapéutico. Desde el colegio será necesario que se lleve a cabo la adaptación curricular necesaria.
Así mismo, los padres deberán aprender las herramientas o técnicas necesarias tanto para modular
el comportamiento de sus hijos e hijas como para acompañarles en sus emociones.
