La frustración de los jóvenes por el futuro

En la época actual y debido a los cambios que ha habido en la sociedad en los últimos tiempos, se ha incrementado la frustración de los jóvenes sobre su futuro.

Actualmente no existe una definición internacional universalmente aceptada a la hora de establecer el rango de edad comprendido en la adolescencia. Sin embargo, la OMS establece la juventud entre los 10 y los 24 años de edad en cuanto al margen que se establece y las edades que quedan comprendidas. A su vez, se diferencian en la preadolescencia, adolescencia, adultez temprana y adultez media, siendo esta clasificación un mero aspecto que puede o no coincidir con la edad cronológica de cada ser.

Frustración juvenil

Aumento de la frustración de nuestros jóvenes por el futuro

Desde hace un tiempo se han incrementado los problemas asociados a los cambios generacionales de la juventud. En cuanto al desglose comprendido en la totalidad de la juventud, se puede a su vez separar en dos categorías: Preadolescencia y adolescencia y la adultez temprana y media.

Preadolescencia y adolescencia

En primer lugar se encuentra la preadolescencia y la adolescencia. Edad en la que comienza la independencia y el incremento de una necesidad de autonomía asociado al desarrollo normativo. Se siente a su vez la unión a la familia de origen, sus costumbres, mitos y rituales familiares.

En este primer periodo de la juventud, los aspectos que se destacan como cruciales son los siguientes:

  • Buena comunicación familiar, siendo este factor muy importante en este periodo tan crítico de la evolución del adolescente. 
  • Adecuada transmisión de la información. Este aspecto es el que marca la construcción de la propia identidad, autoconcepto y la construcción de la propia autoestima.

Adultez temprana y media

En la segunda categoría encontramos la adultez temprana y la adultez media, considerada una etapa más independiente y basada principalmente en la propia integridad y construcción.

Problemas asociados en los jóvenes

Los problemas que se consideran asociados son los cambios surgidos en las áreas vitales de la juventud. El principal de estos cambios es el uso de las redes y la tecnología. Este uso se generaliza a todas las áreas vitales, siendo una vía problemática si no se realiza un uso responsable y productivo.

Entre los aspectos a destacar se encuentran la gran cantidad de información que el joven puede tener en cada momento y la inmediatez como el estilo adoptado y asimilado como el propio para las demás áreas vitales que a su vez lo usan para sus días. En la familia, este uso de las tecnologías se puede extender como el modo de comunicación siendo un posible riesgo. Los jóvenes pueden aprender que este es el patrón de comunicación y refugiarse en los momentos difíciles o vulnerables en la tecnología.

El uso de las tecnologías

Las familias como el modelado de los jóvenes

La familia es el lugar en el que se desarrolla el ser humano, siendo el modelo que se adopta como propio y como el estilo normativo que posteriormente se reproduce. En los primeros años de la infancia y la adolescencia son en los que se integran todos los aspectos y se construyen los esquemas vitales que se quieren posteriormente plasmar asumiéndolos como propios.

Las familias que se han consolidado anteriormente transmiten a sus hijos el estilo de vida que ellos han podido crear. En este sentido y desde este modo se basa un estilo de vida con la posibilidad y desempeño de la propia evolución y creación de un hogar desde la independencia.

La posibilidad de poder optar a un trabajo adecuado, digno y a tiempo completo para poder hacerse cargo de uno mismo y satisfacer todas las necesidades básicas es un aspecto difícil de asumir y mantener en la actualidad.

Las expectativas en su futuro

Los jóvenes que han vivido en senos familiares desarrollados de manera óptima, se le han transmitido la posibilidad de que ellos también pueden hacerlo de la misma manera. Este modo de transmitir la capacidad de desempeño ha sido el que en la actualidad produzca frustración tanto en los padres como sus hijos. Las familias mediante el modelado y el estilo que les ha ido bien y funcionado intentan educar y transmitir los pilares fundamentales de un modo que ha quedado desfasado en esta sociedad actual. 

La sociedad actual se caracteriza por un alto nivel de competencia y estándares que buscan satisfacer de manera generalizada e inmediata. Sin embargo, en las familias que se han observado un nivel de conciencia flexible, funcional y adaptado a las propias necesidades se observa una evolución plausible ajustada al momento actual de los jóvenes que tienen que comenzar su camino.

Es mediante el uso del estilo de comunicación asertivo y ajustado a las necesidades del momento el que puede ayudar a los jóvenes a poco a poco adaptarse a los nuevos patrones sociales. Los jóvenes que han vivido en familias con profesiones asociadas a un nivel socioeconómico alto son en los que la frustración es más alta. El motivo de ello es que han aprendido que eso es lo normal y lo que ellos también tendrán por el simple detalle que sus padres lo han tenido.

el futuro de los jóvenes

Emociones asociadas a la frustración

Esta emoción asociada a la incapacidad de poder asumir y ajustarse a los modelos sociales actuales llevan a una alta frustración que se refleja en dolencias, problemas psicológicos, ansiedad y manifestaciones de estrés. La emoción de frustración se expresa mediante la ira y la decepción de no sentir que lo que se hace está ajustado a lo que se recibe, quedando el esfuerzo en un espacio lejos de ser respaldado, reforzado o apoyado.

Las emociones de ira y decepción si se mantienen en el tiempo y no se gestionan de manera adecuada, pueden ser las encargadas y las protagonistas de un disfuncional desarrollo de bienestar. Los aspectos destacados son:

  1. Una vida anclada a la necesidad de satisfacer las necesidades externas para poder sentir calma y paz interna.
  2. Personas que viven ancladas a la necesidad constante de hacer y controlar. 

El nuevo estilo de vida

Los jóvenes por la necesidad de estar en constante adaptación a la situación social y la consecución de autonomía, se encuentran envueltos en una atmósfera de ocupaciones y de consecución de logros. Es en los primeros años en la universidad donde se comienzan con los trabajos temporales para poder asumir los gastos derivados de los estudios. Una vez se consiguen los estudios universitarios y para poder acceder al mercado laboral, se debe seguir en continua formación específica con la realización de un máster. Para poder optar por un puesto acorde a las competencias laborales.

Frustración juvenil sobre el futuro

Este estilo vital que se adopta y que está basado en una unión entre el desempeño académico y laboral es el que provoca que se tarde más en ser independiente y en llevar una vida autónoma. Una vez se puede optar a la posibilidad de ser independiente, surgen a su vez otras problemáticas asociadas: 

  • Ejercer puestos de trabajo por debajo del nivel académico o profesional
  • Asumir roles personales con los que se encuentran incómodos.

Características y consecuencias del nuevo estilo de vida

Las características de este estilo vital es la aceptación de desempeñar roles y de asumir estilos sociales diferentes a los que se ha aprendido en la familia de origen. Una vez los jóvenes se consideran independientes y asumen la vida desde la propia autonomía, se acepta de manera inminente las posibilidades y el margen de actuación que tienen disponibles y ajustados a sus propios recursos.

En las actuaciones derivadas del desempeño vital se encuentran las de vivir de alquiler, la posibilidad de renunciar a la creación de una familia por la falta de recursos económicos, optar a la posibilidad de tener dos trabajos para conseguir los ingresos suficientes etc. Estas problemáticas además de tener influencia directa sobre la propia persona, la tiene a su vez de manera indirecta en el modo que se siente, percibe y relaciona con los demás.

Los seres humanos asumimos y generamos nuestra propia identidad en base a las relaciones que establecemos con los demás, en este caso con nuestros iguales y con las personas con las que nos sentimos más identificados. En el caso de la creación del propio camino y la materialización en cierta medida de los recursos que se disponen, surgen las comparaciones.

Estas comparaciones pueden ser las encargadas de generar en la propia persona un malestar por doble vía. Al  sentir que sus actuaciones son disfuncionales para las demandas que tiene su propio organismo y al ver que los demás si han conseguido los cánones sociales preestablecidos.

En Psicoabreu estamos especializados para que recuperes y tomes las riendas de tu vida, para que consigas vivir una vida con bienestar, paz y tranquilidad. Una vida con felicidad.

Alejandro García López
Alejandro García López

Psicólogo General Sanitario colaborador en PsicoAbreu. Terapeuta EMDR por el instituto español de EMDR nivel 1 y nivel 2 y especializado en terapia de Neurofeedback, Tratamiento neurocomportamental destinado a la adquisición de autocontrol sobre determinados patrones de actividad cerebral.

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