A veces sabes que algo te preocupa, pero no encuentras cómo explicarlo. Otras veces puedes contar lo que ha ocurrido con todo detalle y, aun así, te cuesta identificar qué sientes, qué necesitas o por qué una situación se repite.
En consulta, además de la conversación, podemos utilizar recursos visuales para explorar esas experiencias. Uno de ellos es el trabajo con figuras o muñecos Playmobil.
La llamada terapia con muñecos Playmobil consiste en utilizar figuras para representar personas, emociones o situaciones y explorarlas con un psicólogo. Es una herramienta de apoyo dentro de un proceso terapéutico personalizado. Su utilidad depende del objetivo clínico, de cómo se emplea y de las necesidades de cada persona.
En PsicoAbreu, esta es una herramienta más entre los distintos recursos que podemos incorporar a la terapia cuando resulta adecuada para el caso.
¿Qué es la terapia con muñecos Playmobil?
El trabajo terapéutico con muñecos utiliza la representación simbólica: una figura puede representar a la propia persona, a alguien importante en su vida o incluso un aspecto de su experiencia, como una preocupación o una responsabilidad.
Al colocar las figuras sobre una superficie, es posible construir una escena que sirva como punto de partida para la conversación terapéutica. Por ejemplo, cómo estás viviendo una relación, qué lugar ocupan tus obligaciones o cómo te gustaría afrontar una situación.
El psicólogo acompaña la exploración con preguntas y ayuda a relacionar lo representado con experiencias concretas de tu vida.
El significado de la escena se construye contigo. La posición de un muñeco no permite, por sí sola, establecer un diagnóstico ni descubrir lo que otra persona piensa o siente.
Aunque se conozca como «terapia con Playmobil», la marca del material no es lo que determina su valor clínico. Lo relevante es el trabajo psicológico que se realiza con él.
¿Para qué puede servir el trabajo con figuras en terapia?
Los muñecos pueden utilizarse para explorar diferentes objetivos. No todas las personas necesitan este recurso, y su uso se decide dentro de la valoración y el plan de tratamiento.
Poner palabras a lo que sientes
Cuando cuesta explicar una experiencia, representar una escena puede ofrecer un punto de partida.
Preguntas como «¿dónde te colocarías?» o «¿qué representa esta figura para ti?» pueden abrir una conversación sobre emociones, necesidades o preocupaciones que todavía resultan difíciles de describir.
Explorar las relaciones de pareja y familiares
Las figuras permiten representar cómo percibes una relación: cercanía, distancia, responsabilidades o dificultades para comunicarte.
A partir de esa representación se puede trabajar sobre situaciones concretas: qué ocurre durante una discusión, qué necesitas expresar o qué límites te gustaría establecer.
La escena refleja tu experiencia de la relación; no demuestra cuáles son las intenciones de las otras personas.
Trabajar el autoconcepto y la autoestima
El trabajo con figuras puede servir para conversar sobre cómo te ves, qué expectativas te impones y qué aspectos de ti quedan en segundo plano.
Por ejemplo, representar tus responsabilidades y tus espacios de descanso puede ayudar a plantear preguntas sobre autoexigencia, autocuidado o dificultad para pedir ayuda. Estas cuestiones se abordan después mediante los recursos terapéuticos adecuados.
Ordenar preocupaciones y explorar decisiones
Cuando varias preocupaciones se mezclan, representarlas por separado puede facilitar su exploración.
En una decisión difícil, los muñecos también pueden utilizarse para comparar alternativas, identificar temores y aclarar qué es importante para ti. El objetivo es apoyar una reflexión más consciente y conectarla con acciones posibles.
¿También se utilizan muñecos en terapia con adultos?
Sí. El uso de figuras en consulta puede plantearse con adultos, además de con niños y adolescentes, adaptando siempre la propuesta a la persona y al objetivo de la sesión.
Un trabajo exploratorio de Lesley University describió el uso de figuras con adultos en un contexto hospitalario para expresar emociones e ideas sobre su desarrollo personal. Se trata de evidencia preliminar y contextual, que no permite atribuir eficacia general a los muñecos Playmobil como tratamiento (Geoffrion, 2018)
No necesitas tener imaginación especial ni experiencia previa. El profesional te explica la propuesta y tú decides si te resulta cómoda y útil. Si prefieres expresarte de otra forma, la terapia puede continuar con otros recursos.
¿Cómo puede ser una sesión con muñecos Playmobil?
La propuesta varía según el caso, pero un ejercicio puede seguir estos pasos:
- Definir qué se quiere explorar. Una relación, una preocupación o una situación concreta.
- Elegir y colocar las figuras. Tú explicas qué representa cada una y cómo se relaciona con tu experiencia.
- Explorar la escena. El psicólogo pregunta, escucha y te ayuda a identificar emociones, pensamientos y necesidades.
- Considerar alternativas. Si tiene sentido, podéis representar otras formas de afrontar la situación y comentar qué implicarían.
- Conectar lo trabajado con tu vida. La sesión permite concretar aspectos que seguir explorando o acciones que puedas ensayar fuera de consulta.
El ritmo se adapta a ti. Puedes expresar incomodidad, pedir una pausa o decidir que no quieres continuar con el ejercicio.
Un ejemplo: sentir que tienes que ocuparte de todo
Imagina a una persona que llega a consulta diciendo: «Estoy pendiente de todos y nunca tengo tiempo para mí».
En un ejercicio hipotético, podría representar con figuras sus responsabilidades familiares y laborales. El psicólogo podría preguntarle qué lugar ocupa su descanso, cuáles son las tareas que asume y qué ocurre cuando intenta decir que no.
La representación serviría para abrir ese trabajo. Después sería necesario abordar cuestiones como la culpa, la comunicación de límites o la posibilidad de pedir apoyo, según lo que se observe en la valoración.
¿Es una terapia independiente? ¿Qué respaldo tiene?
La expresión «terapia con muñecos Playmobil» describe el material utilizado, pero no identifica por sí sola un tratamiento psicológico estandarizado.
Existe investigación sobre terapia de juego y otros recursos expresivos. Sin embargo, los resultados de una intervención concreta no se pueden trasladar automáticamente a cualquier ejercicio con muñecos, ni a todas las edades o problemas. La Association for Play Therapy reúne investigación sobre modalidades específicas de terapia de juego, principalmente en población infantil.
Por eso, el uso clínico de las figuras debe tener un objetivo definido, integrarse en un tratamiento adecuado y revisarse en función de la evolución de la persona.
En PsicoAbreu contamos con profesionales de diferentes orientaciones terapéuticas. El trabajo con muñecos puede complementar el proceso cuando procede; la elección de las herramientas parte de tus necesidades y de los objetivos de la terapia.
Terapia con muñecos en PsicoAbreu: una forma de empezar a expresar lo que te ocurre
Tal vez te cueste hablar de una relación, ordenar lo que sientes o comprender por qué vuelves a encontrarte en situaciones parecidas. Trabajar con figuras puede ser una forma de comenzar esa conversación.
En PsicoAbreu valoramos tu situación para proponerte un proceso terapéutico adaptado a ti. Si te interesa el trabajo con muñecos Playmobil, indícalo cuando contactes con nuestro equipo.
No necesitas llegar con todas las respuestas. Puedes empezar contando qué te preocupa.
Solicita tu cita en PsicoAbreu o llámanos al 672 40 40 40.
